miércoles, 14 de marzo de 2012

EL MEDIO ORIENTE

Ruiz Pereyra Faget

Esta extensa franja sur de Eurasia, que conecta a Occidente con el Extremo Oriente, ha si do escenario de grandes movimientos de pueblos, cuna de civilizaciones, y apetito de colonialismos e imperialismos .

Creo que algunos factores inciden en su permanente inestabilidad:
rivalidades etno- religiosas, el poder del dinero, el principio imperial “divide e impera” y, omo reacción, los nacionalismos así como ciertas raíces culturales muy antiguas.
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El siglo XX comenzó, para este estratégico espacio territorial, con la desintegración del Imperio Turco, al término de la Primera Guerra Mundial, y el “Mandato” (1920-1948) concedido a Gran Bretaña por la Socedad de las Naciones de “administrar” toda esa zona.

El petróleo era ya el “bocado” principal de los grandes monopolios ingleses y norteamericanos y, para preservarlos de cualquier riesgo de “terroristas” que los amenazaran, dividieron el territorio, convirtiendo en “reyes” a jefes tribales que compraron con algunas regalías, reservándose, en algunos casos el dominio directo, y en otros, el papel de árbitros tutelares.

En este plan estratégico se inscribe la Declaración Balfour de 1917 (Carta del Secretario del Foreign Office al Barón Lionel Wálter Rothschild) en la que el gobierno inglés reconoce el derecho de la nación judía a un “Hogar” en Palestina, lo que significaba, en los hechos, la expulsión de la población árabe palestina de tierras que habían ocupado durante siglos. Esto, en el futuro, originaría un conflicto intermnable, como le expresó M. Gandhi, en 1947, a Einstein, cuando éste le solicitó su apoyo a la creación del Estado de Israel.

Rothschild, de ascendencia judeo-austríaca, era el gran banquero del Impelrio britámo y, por sus patrióticos servicios, ya la Reina Victoria había introducido a su familia en la nobleza.


Actualmente, el Estado de Israel, es la vanguardia delo capitalismo imperialista en el Medio Oriente y el Barón de Rothschild se sentiría muy feliz de su pacto con el gobierno de David Lloyd George de 1917.

Pero en 1952, la nacionanlización de la Anglo Iranian Oil Company por el gobierno del Dr. Mossadegh, el derrocamiento de Farouk, el rey títere de Egipto y la nacionalización del Canal de Suez, en 1956, por Gamal Abdel Nasser, estremecieron los cimientos del Imperio en la región. Los imperialistas ingleses y franceses, con la colaboración de Israel prepararon una respuesta ejemplar: planearon derrocar y asesinar a Nasser pero fracasaron ante la firme posición de la Unión Soviética que amenazó con ntervenir.

Egipto se convirtió, en la época de Nasser, en la columna vertebral del frente antiimperialista árabe.

En la Universidad de El Cairo se formaron líderes como Yaser Arafat y Saddam Hussein. El primero, fundó la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)en 1964 ; el segundo organizó el golpe militar y la insurrección que derrocó al Rey isal de Iraqen 1958 , otro títere del Imperio. Ewino de Iraq había sido creado por Inglaterra en 1921.

No obstante, el ataque preventivo a Egipto, por Israel, conocido como “La guerra de los seis días” (1967) fue un duro golpe para el proceso liberador. Israel ocupó los territorios palestinos asignados por la ONU, el Sinaí, El Líbano y las Alturas del Golán, pertenecientes a Siria. Amparado por el veto de EE.UU en el Consejo de Seguridad, Israel se negó a devolverlos y resolvió construir asentamientos, ubicando allí a inmigrantes judíos procedentes de la ex Unión Soviética. Con la desaparición de Nasser, llegó al poder en Egipto, Anuar El Sadat, que hizo la paz con Israel, en 1979 abandonando a los palestinos a su .suerte. La desintegración de la URSS, en 1991, completó este pan panorama

Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, creyeron que tenían ganada la partida, pero la victoria de la Revolución Islámica en Irán, en 1979, les planteó un escenario nuevamente adverso a sus monopolios petroleros. Samuel Huntington , asesor judío de la CIA, -que ya no tenía al comunismo como enemigo estratégico-, edulcoró este conflicto por intereses como un “Chioque de Civilizaciones”.

Hoy los mismos estrategas hablan de la “Primavera árabe Árabe”, divulgando la idea de un “Siglo de las Luces” árabe, que habrían descubierto la democracia, mientras buscan un acuerdo con una parte “moderada”(oportunista) de la “Hermandad Musulmana”. Detrás de este plan están el Emir de Qatar, Arabia Saudita, y Turquía y, por supuesto, Estados Unidos, Gran Bretaña y la OTAN. Las cadenas mediáticas Al Jazeera, CNN y BBC, las difusoras diarias de estas patrañas que repiten al unísono sus repetidoras locales.

El asesinato de Bin Laden fue la “cortina de humo“ utilizada para implementar esta nueva estrategia imperialista de una islamización del Medo Oriente onciliadora con los monopolios e Israel. Ello implicaba la eliminación previa de los regímenes laicos de Libia y Siria, para luego arrollar a Irán que se ha negado a rendirse ante los monopolios petroleros.

Pero la suerte del plan se juega en Egipto. La Hermandad Musulmana quiere la
depuración del Ejército a la que se opone Estados Unidos.

Los altos mandos del ejército egipcio han sido encumbrados por Mubarak que fue un continuador de la política de Sadat. Estados Unidos les suministra anualmente miles de millones de dólares de “Ayuda”, por ser el escudo de Israel y de sus monopolios”. Estados Unidos no podría acceder a esta demanda de la Hermandad. En este caso solo quedaría la alternativa de 1952.

Hay que agregar que Israel no confía en este plan y quiere anticipar el ataque preventivo a Irán, tratando de arrastrar a Estado Unidos y a la OTAN. La razón es la hostilidad de los manifestantes egipcios que incendiaron su embajada en El Cairo el 9 de setiembre pasado, así como el apoyo que presta Turquía a la organización palestina “Hamas” de la Franja de Gaza.

jueves, 12 de enero de 2012

NUEVA ESTRATEGIA MILITAR GLOBAL DE ESTADOS UNIDOS

El 5 de enero, el Presidente Barack Obama concurrió al Pentágono, acompañado por el Secretario de Defensa, León Panetta, y allí, rodeado de la Junta de Jefes de Estado Mayor de las Fueras Armadas lanzó la nueva estrategia militar global de Estados Unidos.

Previamente expuso un cambio en la estructura de las Fuerzas Armadas_ una reducción de los efectivos de tierra y el mantenimiento y ampliación de las fuerzas aéreas y navales, asi como las actividades de inteligencia.

Obama declaró a los periodistas allí presentes que la nueva estrategia se orientará a la zona Asia-Pacífico, a la que considera “crítica”, sin descuidar el Medio Oriente por la amenaza de Irán. "Nuestro Ejército será más reducido, pero el mundo debe saber que Estados Unidos va a mantener su superioridad militar con unas Fuerzas Armadas ágiles, flexibles y listas para un amplio abanico de contingencias y amenazas", dijo el Presidente.

Al día siguiente el editorial principal de “New York Times” se refirió al tema, señalando que el Presidente adoptó la nueva estrategia, apoyado en tres realidades: las guerras prolongadas y altamente costosas de Afganistán e Irak, sin resultados categóricos, la crisis económica y el elevado déficit fiscal y las “amenazas” de China e Irán. Pero había una cuarta razón, escribe el editorialista, a la que no se refirió, que son las críticas de los candidatos republicanos a su política militar, en un año electoral en el que Obana se juega su reelección. Por ello subrayó que Estados Unidos seguirá siendo la principal potencia militar del mundo y conservará su liderazgo en los asuntos mundiales.

La reacción de China fue rápida. El Ministro de Defensa, Geng Yansheng, - reclamó a Estados Unidos que sea prudenrte en sus palabras y en sus acciones. "Esperamos que Estados Unidos actúe de acuerdo con los tiempos y trate con China y su Ejército de una forma objetiva y racional, sea cuidadoso con sus palabras y acciones y haga más por el desarrollo de las relaciones entre los dos países y sus ejércitos", expresó Geng en un comunicado.

Unos días antes –el 27 de diciembre de 2011-, un experto chino, Lin Zhiyuan-, integrante de la Academia de Investigaciones Militares de China, en declaraciones al periódico del Ejército de Liberación, denunció las intenciones del gobierno yanqui: “Desde el fin de la guerra fía, estados Unidos estableció como prioridades de su estrategia el combate al terrorismo desplegando tropas en Afganistán e Irak, haciendo pocos progresos en Asia. Hoy está revirtiendo esta estrategia cuyo objetivo es conservar su liderazgo en el mundo. Está retirando tropas del campo de batalla y centralizando el foco en Asia, donde está tomando medidas sustanciales”.

A una pregunta del periodista, sobre las expresiones de amistad en la 12ª Ronda de Conversaciones sino-estadounidenses- sobre cuestiones de defensa el experto en asuntos militares, contestó: “La actitud de Estados Unidos hacia China, es ambigua: al tiempo que participa en tareas de cooperación y prevención, sigue en la región una política de “seguridad balanceada”, prestando las llamadas “ayudas humanitarias” y vendiendo armas e instando a sus aliados a que se sumen a esa línea”. Lin se refería, sin duda, a las permanentes ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán, a pesar que, desde la visita de Nixon a China, en 1972, reconoció que la Isla forma parte del Estado Chino, así como el permanente apoyo a las reclamaciones del Dalai Lama de independencia para el Tibet.

Por su parte, Rusia, tiene una visión más amplia de la estrategia actual de Estados Unidos. El objetivo de esa estrategia militar, es presionar la alianza euro-asiática de Rusia y China eje mayor del BRIC-, por tres frentes: al oeste, la OTAN; al suroeste y sur, el Medio Oriente y Afganistán, y por el Sureste, el fortalecimiento de las bases militares en Japón, Corea del Sur y Diego García, así como la Flota del Pacífico, dotándola de más portaviones y submarinos nucleares. Como ejemplo, señalan el fracaso de las negociaciones con la OTAN sobre la instalación de misiles en Polonia y Rumania y la decisión del Kremlin, de responder instalando los suyos en Kaliningrado, Prusia Oriental (Discurso del Presidente Medvédev el 23 de noviembre de 2011).

Otro ejemplo, es la política guerrerista que sigue Estados Unidos en el Medio Oriente, utilizando como pretexto, la ausencia de derechos políticos y la represión de la oposición en Siria y el programa nuclear iraní. En realidad, está dirigida a tres objetivos: la defensa de Israel, la protección de sus empresas petroleras así como a las monarquías títeres que le sirven y la desestabilización de la Federación Rusa en la región del Cáucaso, utilizando para ello como punta de lanza a Georgia.

Analistas independientes van aun más lejos. Dicen que la estrategia global es anglo-estadounidense. Para los británicos existen dos zonas prioritarias: el Medio Oriente y el Atlántico sur. Esta región también interesa a Estados Unidos por el proceso de integración sudamericana que tiene dos puntales_ en el norte, Venezuela, y en el sur, Argentina. Mientras el Comando Sur norteamericano, se encarga de la primera, es necesaria una gran Base Militar en las Islas Malvinas, para presionar por el sur, tarea que estaría a cargo del Reino Unido que ocupa ilegalmente dichas islas..

La nueva estrategia global imperialista, sería, en una época más compleja, donde los centros económicos y financieros occidentales perderían la hegemonía, la continuidad de la “doctrina Churchill, “ de marzo de 1946, expuesta en Fulton (Estados Unidos), donde llamó a una “alianza de los pueblos de habla inglesa”, para salvar la civilización occidental, amenazada por el “peligro rojo”.

No obstante, como hemos visto, ni China ni Rusia se han sorprendido por las declaraciones de Obama en el Pentágono, rodeado de charreteras. Tampoco la UNASUR ya que en la Conferencia de Ministros de Defensa, realizada en Lima, el 13 de mayo del año pasado, dio los primeros pasos para crear una estructura militar que sirva de sostén al proceso integracionista que los imperialismos, hasta hace poco dominantes en nuestra región, tratan de frenar por distintas vías.