miércoles, 14 de marzo de 2012

EL MEDIO ORIENTE

Ruiz Pereyra Faget

Esta extensa franja sur de Eurasia, que conecta a Occidente con el Extremo Oriente, ha si do escenario de grandes movimientos de pueblos, cuna de civilizaciones, y apetito de colonialismos e imperialismos .

Creo que algunos factores inciden en su permanente inestabilidad:
rivalidades etno- religiosas, el poder del dinero, el principio imperial “divide e impera” y, omo reacción, los nacionalismos así como ciertas raíces culturales muy antiguas.
,
El siglo XX comenzó, para este estratégico espacio territorial, con la desintegración del Imperio Turco, al término de la Primera Guerra Mundial, y el “Mandato” (1920-1948) concedido a Gran Bretaña por la Socedad de las Naciones de “administrar” toda esa zona.

El petróleo era ya el “bocado” principal de los grandes monopolios ingleses y norteamericanos y, para preservarlos de cualquier riesgo de “terroristas” que los amenazaran, dividieron el territorio, convirtiendo en “reyes” a jefes tribales que compraron con algunas regalías, reservándose, en algunos casos el dominio directo, y en otros, el papel de árbitros tutelares.

En este plan estratégico se inscribe la Declaración Balfour de 1917 (Carta del Secretario del Foreign Office al Barón Lionel Wálter Rothschild) en la que el gobierno inglés reconoce el derecho de la nación judía a un “Hogar” en Palestina, lo que significaba, en los hechos, la expulsión de la población árabe palestina de tierras que habían ocupado durante siglos. Esto, en el futuro, originaría un conflicto intermnable, como le expresó M. Gandhi, en 1947, a Einstein, cuando éste le solicitó su apoyo a la creación del Estado de Israel.

Rothschild, de ascendencia judeo-austríaca, era el gran banquero del Impelrio britámo y, por sus patrióticos servicios, ya la Reina Victoria había introducido a su familia en la nobleza.


Actualmente, el Estado de Israel, es la vanguardia delo capitalismo imperialista en el Medio Oriente y el Barón de Rothschild se sentiría muy feliz de su pacto con el gobierno de David Lloyd George de 1917.

Pero en 1952, la nacionanlización de la Anglo Iranian Oil Company por el gobierno del Dr. Mossadegh, el derrocamiento de Farouk, el rey títere de Egipto y la nacionalización del Canal de Suez, en 1956, por Gamal Abdel Nasser, estremecieron los cimientos del Imperio en la región. Los imperialistas ingleses y franceses, con la colaboración de Israel prepararon una respuesta ejemplar: planearon derrocar y asesinar a Nasser pero fracasaron ante la firme posición de la Unión Soviética que amenazó con ntervenir.

Egipto se convirtió, en la época de Nasser, en la columna vertebral del frente antiimperialista árabe.

En la Universidad de El Cairo se formaron líderes como Yaser Arafat y Saddam Hussein. El primero, fundó la Organización para la Liberación de Palestina (OLP)en 1964 ; el segundo organizó el golpe militar y la insurrección que derrocó al Rey isal de Iraqen 1958 , otro títere del Imperio. Ewino de Iraq había sido creado por Inglaterra en 1921.

No obstante, el ataque preventivo a Egipto, por Israel, conocido como “La guerra de los seis días” (1967) fue un duro golpe para el proceso liberador. Israel ocupó los territorios palestinos asignados por la ONU, el Sinaí, El Líbano y las Alturas del Golán, pertenecientes a Siria. Amparado por el veto de EE.UU en el Consejo de Seguridad, Israel se negó a devolverlos y resolvió construir asentamientos, ubicando allí a inmigrantes judíos procedentes de la ex Unión Soviética. Con la desaparición de Nasser, llegó al poder en Egipto, Anuar El Sadat, que hizo la paz con Israel, en 1979 abandonando a los palestinos a su .suerte. La desintegración de la URSS, en 1991, completó este pan panorama

Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel, creyeron que tenían ganada la partida, pero la victoria de la Revolución Islámica en Irán, en 1979, les planteó un escenario nuevamente adverso a sus monopolios petroleros. Samuel Huntington , asesor judío de la CIA, -que ya no tenía al comunismo como enemigo estratégico-, edulcoró este conflicto por intereses como un “Chioque de Civilizaciones”.

Hoy los mismos estrategas hablan de la “Primavera árabe Árabe”, divulgando la idea de un “Siglo de las Luces” árabe, que habrían descubierto la democracia, mientras buscan un acuerdo con una parte “moderada”(oportunista) de la “Hermandad Musulmana”. Detrás de este plan están el Emir de Qatar, Arabia Saudita, y Turquía y, por supuesto, Estados Unidos, Gran Bretaña y la OTAN. Las cadenas mediáticas Al Jazeera, CNN y BBC, las difusoras diarias de estas patrañas que repiten al unísono sus repetidoras locales.

El asesinato de Bin Laden fue la “cortina de humo“ utilizada para implementar esta nueva estrategia imperialista de una islamización del Medo Oriente onciliadora con los monopolios e Israel. Ello implicaba la eliminación previa de los regímenes laicos de Libia y Siria, para luego arrollar a Irán que se ha negado a rendirse ante los monopolios petroleros.

Pero la suerte del plan se juega en Egipto. La Hermandad Musulmana quiere la
depuración del Ejército a la que se opone Estados Unidos.

Los altos mandos del ejército egipcio han sido encumbrados por Mubarak que fue un continuador de la política de Sadat. Estados Unidos les suministra anualmente miles de millones de dólares de “Ayuda”, por ser el escudo de Israel y de sus monopolios”. Estados Unidos no podría acceder a esta demanda de la Hermandad. En este caso solo quedaría la alternativa de 1952.

Hay que agregar que Israel no confía en este plan y quiere anticipar el ataque preventivo a Irán, tratando de arrastrar a Estado Unidos y a la OTAN. La razón es la hostilidad de los manifestantes egipcios que incendiaron su embajada en El Cairo el 9 de setiembre pasado, así como el apoyo que presta Turquía a la organización palestina “Hamas” de la Franja de Gaza.

jueves, 12 de enero de 2012

NUEVA ESTRATEGIA MILITAR GLOBAL DE ESTADOS UNIDOS

El 5 de enero, el Presidente Barack Obama concurrió al Pentágono, acompañado por el Secretario de Defensa, León Panetta, y allí, rodeado de la Junta de Jefes de Estado Mayor de las Fueras Armadas lanzó la nueva estrategia militar global de Estados Unidos.

Previamente expuso un cambio en la estructura de las Fuerzas Armadas_ una reducción de los efectivos de tierra y el mantenimiento y ampliación de las fuerzas aéreas y navales, asi como las actividades de inteligencia.

Obama declaró a los periodistas allí presentes que la nueva estrategia se orientará a la zona Asia-Pacífico, a la que considera “crítica”, sin descuidar el Medio Oriente por la amenaza de Irán. "Nuestro Ejército será más reducido, pero el mundo debe saber que Estados Unidos va a mantener su superioridad militar con unas Fuerzas Armadas ágiles, flexibles y listas para un amplio abanico de contingencias y amenazas", dijo el Presidente.

Al día siguiente el editorial principal de “New York Times” se refirió al tema, señalando que el Presidente adoptó la nueva estrategia, apoyado en tres realidades: las guerras prolongadas y altamente costosas de Afganistán e Irak, sin resultados categóricos, la crisis económica y el elevado déficit fiscal y las “amenazas” de China e Irán. Pero había una cuarta razón, escribe el editorialista, a la que no se refirió, que son las críticas de los candidatos republicanos a su política militar, en un año electoral en el que Obana se juega su reelección. Por ello subrayó que Estados Unidos seguirá siendo la principal potencia militar del mundo y conservará su liderazgo en los asuntos mundiales.

La reacción de China fue rápida. El Ministro de Defensa, Geng Yansheng, - reclamó a Estados Unidos que sea prudenrte en sus palabras y en sus acciones. "Esperamos que Estados Unidos actúe de acuerdo con los tiempos y trate con China y su Ejército de una forma objetiva y racional, sea cuidadoso con sus palabras y acciones y haga más por el desarrollo de las relaciones entre los dos países y sus ejércitos", expresó Geng en un comunicado.

Unos días antes –el 27 de diciembre de 2011-, un experto chino, Lin Zhiyuan-, integrante de la Academia de Investigaciones Militares de China, en declaraciones al periódico del Ejército de Liberación, denunció las intenciones del gobierno yanqui: “Desde el fin de la guerra fía, estados Unidos estableció como prioridades de su estrategia el combate al terrorismo desplegando tropas en Afganistán e Irak, haciendo pocos progresos en Asia. Hoy está revirtiendo esta estrategia cuyo objetivo es conservar su liderazgo en el mundo. Está retirando tropas del campo de batalla y centralizando el foco en Asia, donde está tomando medidas sustanciales”.

A una pregunta del periodista, sobre las expresiones de amistad en la 12ª Ronda de Conversaciones sino-estadounidenses- sobre cuestiones de defensa el experto en asuntos militares, contestó: “La actitud de Estados Unidos hacia China, es ambigua: al tiempo que participa en tareas de cooperación y prevención, sigue en la región una política de “seguridad balanceada”, prestando las llamadas “ayudas humanitarias” y vendiendo armas e instando a sus aliados a que se sumen a esa línea”. Lin se refería, sin duda, a las permanentes ventas de armas de Estados Unidos a Taiwán, a pesar que, desde la visita de Nixon a China, en 1972, reconoció que la Isla forma parte del Estado Chino, así como el permanente apoyo a las reclamaciones del Dalai Lama de independencia para el Tibet.

Por su parte, Rusia, tiene una visión más amplia de la estrategia actual de Estados Unidos. El objetivo de esa estrategia militar, es presionar la alianza euro-asiática de Rusia y China eje mayor del BRIC-, por tres frentes: al oeste, la OTAN; al suroeste y sur, el Medio Oriente y Afganistán, y por el Sureste, el fortalecimiento de las bases militares en Japón, Corea del Sur y Diego García, así como la Flota del Pacífico, dotándola de más portaviones y submarinos nucleares. Como ejemplo, señalan el fracaso de las negociaciones con la OTAN sobre la instalación de misiles en Polonia y Rumania y la decisión del Kremlin, de responder instalando los suyos en Kaliningrado, Prusia Oriental (Discurso del Presidente Medvédev el 23 de noviembre de 2011).

Otro ejemplo, es la política guerrerista que sigue Estados Unidos en el Medio Oriente, utilizando como pretexto, la ausencia de derechos políticos y la represión de la oposición en Siria y el programa nuclear iraní. En realidad, está dirigida a tres objetivos: la defensa de Israel, la protección de sus empresas petroleras así como a las monarquías títeres que le sirven y la desestabilización de la Federación Rusa en la región del Cáucaso, utilizando para ello como punta de lanza a Georgia.

Analistas independientes van aun más lejos. Dicen que la estrategia global es anglo-estadounidense. Para los británicos existen dos zonas prioritarias: el Medio Oriente y el Atlántico sur. Esta región también interesa a Estados Unidos por el proceso de integración sudamericana que tiene dos puntales_ en el norte, Venezuela, y en el sur, Argentina. Mientras el Comando Sur norteamericano, se encarga de la primera, es necesaria una gran Base Militar en las Islas Malvinas, para presionar por el sur, tarea que estaría a cargo del Reino Unido que ocupa ilegalmente dichas islas..

La nueva estrategia global imperialista, sería, en una época más compleja, donde los centros económicos y financieros occidentales perderían la hegemonía, la continuidad de la “doctrina Churchill, “ de marzo de 1946, expuesta en Fulton (Estados Unidos), donde llamó a una “alianza de los pueblos de habla inglesa”, para salvar la civilización occidental, amenazada por el “peligro rojo”.

No obstante, como hemos visto, ni China ni Rusia se han sorprendido por las declaraciones de Obama en el Pentágono, rodeado de charreteras. Tampoco la UNASUR ya que en la Conferencia de Ministros de Defensa, realizada en Lima, el 13 de mayo del año pasado, dio los primeros pasos para crear una estructura militar que sirva de sostén al proceso integracionista que los imperialismos, hasta hace poco dominantes en nuestra región, tratan de frenar por distintas vías.

martes, 20 de diciembre de 2011

URUGUAY COMO PLAZA FINANCIERA (2)

La Banca “Off Shore”, fue autorizada por la dictadura uruguaya, en 1976, con el asesoramiento del Fondo Monetario Intenracional.

El régimen cívico-militar, presidido por el señor Juan María Bordaberry, que pactó su autogolpe con un sector militar, tenía ante sí, una crisis económica que la izquierda uruguaya había caracterizado como “estructural”, entendiendo por esto que la producción no podía cubrir las necesidades sociales porque las fuerzas productivas estaban bloqueadas por los grandes latifundios en manos de una oligarquía y el imperialismo que succionaba sus recursos financieros. El autogolpe de Bordaberry, un terrateniente, con el apoyo de Estados Unidos, fue la respuesta al programa del Frente Amplio, que se proponía, en 1971, modificar sustancialmente esas estructuras caducas.

El encargado de consolidarlas, con el apoyo de un régimen de fuerza, fue el Ministro de Economía y Finanzas, el Ingeniero Alejandro Vegh Villegas, un financista de absoluta confianza de Estados Unidos y del FMI. La derecha explicaba la crisis por su principal efecto: el déficit de la balanza de pagos. Las exportaciones del agro eran incapaces de aportar las divisas que el país necesitaba para estabilizar su moneda y atraer la inversión extranjera. Como primera medida en esta dirección, el gobierno liberó, en 1974, la tasa de interés y el acceso al mercado de cambios agregando que el tipo de cambio sería regulado por el libre juego de la oferta y la demanda. Posteriormente, liberó la creación de nuevos bancos.

Pero el proyecto era más amplio y el Fondo Monetario Inrternacional hizo su aporte, poniendo a disposición del gobierno el asesoramiento del economista canadiense, Robert Mundell, el que le asignó un despacho en el Banco Central.


En una conferencia, pronunciada en la sala de actos del Banco, el asesor expresó: “En el Uruguay existen problemas pero hay ciertas ventajas comparativas, además de las ventajas de sus recursos, de su producción, de su pesca, del nivel educacional de su población, entre otras, que parecen haberse combinado para constituir una isla de libertad (en ese momento la dictadura practicaba su más alto nivel represivo! – Nota del autor), en medio de Estados que son más grandes y más inestables desde el punto de vista financiero. Y cuanto mayor sea esa inestabilidad en el Brasil y en la Argentina, mayor será la estabilidad en el Uruguay y más numerosas las ventajas que ello le reportará al país, puesto que de ese modo pasará a ser diferente el papel que le corresponderá desempeñar al mismo y se crearían los ingredientes necesarios para la formación de un centro financiero o de un sub-centro financiero de Nueva York, por supuesto, que es el centro de los capitales mundiales como Londres es el centro del capital europeo. Dicho sub-centro podría convertirse en uno de los centros estables más importantes de América Latina” (27 de agosto ee 1976).

Para ello, Mundell recomendaba “pegar” en forma fija, con un pequeño deslizamiento, el peso al dólar, para sobrevaluarlo y, junto con el secreto bancario y la liberación cambiaria absoluta, permitir el movimiento de capitales de corto plazo, aquí llamados “golondrina”.

Las medidas dispuestas por Végh Villegas, en 1º74, provocaron el ingreso al Uruguay de una avalancha de bancos extranjeros que se dedicaron a dolarizar la plaza, aprovechando la creciente sobrevaluación del peso y las altas tasas de interés en moneda uruguaya. Los retornos de intereses de estos créditos, al reconvertirlos en dólares, superiores a un 30%..

Los hechos solo confirmaron parcialmente los pronósticos del economista canadiense, pues la sobrevaluación del peso, y la inestabilidad económica en Brasil y Argentina, determinaron el estancamiento de las exportaciones y, luego, la fuga masiva de capitales, originando las crisis de 1982 y 2002. Quiere decir que la crisis fue causada por el déficit comercial provocado por la paralización de las exportaciones a Brasil y Argentina, por las devaluaciones monetarias que allí se produjeron, mientras en el Uruguay se sobrevaluaba el peso para atraer capitales de esos países. Y la “fidelidad” a los contratos proclamada por las autoridades, en 1982 y 3n 3l 2002, llevó al vaciamiento de los bancos y a que el Estado, deuda externa mediante, se hiciera cargo de las “carteras pesadas”, incobrables.

Al go parecido está ocurriendo con el euro, cuya creación fue aconsejada por Mundell, quien recibió el Premio Nobel de Economía en 1999. Si la producción no es competitiva en el mercado mundial y se sobrevalúa la moneda, aumentará el déficit en la balanza comercial y, paralelamente, el endeudamiento externo. Pero a Mundell, no le interesaba el tema productivo sino que los abundantes capitales circulantes encontraran un “buen clima” para lucrar.

La Revista “Búsqueda”, expresión local de este capitalismo financiero, aplaudió hasta la euforia la política de Vegh Villegas y los “consejos” de Mundell. Incluso buena parte de sus redactores se pusieron al frente de los suculentos negocios de bancos y financieras.

En 1985, la dictadura, repudiada por el pueblo en el plebiscito de 1980 y acosada por la crisis económico-financiera de 1982, cedió el gobierno a los partidos políticos, permitiendo la gradual restauración constitucional, no siin antes obtener el compromiso de que sus crímenes no serían investigados ni sus ejecutores juzgados.

Los nuevos gobiernos, adoptaron el “Modelo Mundell” y asentaron la economía sobre tres pilares: las exportaciones agroindustriales, la banca con su muleta “off Shore” y el secreto bancario, y el turismo. La misma posición han continuado los dos gobiernos del Frente Amplio que ha renunciado, de hecho, a toda reforma de las estructuras económicas, que fueron su “piedra de toque” programática en 1971.

Por ello, es muy difícil demoler uno de los pilares del sistema que trae capitales negros, que son en definitiva divisas-, y más aún cuando la economía mundial se contrae y sus efectos pueden afectar nuestras exportaciones. En este contexto pueden interpretarse las palabras de Mujica, mencionadas en la primera parte de este artículo donde, respondiendo a la OCDE y al brutal discurso de Sarkozy, dijo: “Rechazamos la forma pero estamos estudiando el contenido pensando siempre en la defensa de nuestros intereses y de América Latina”.

miércoles, 17 de agosto de 2011

LOS BANCOS CONTRA EL TRABAJO CREADOR DE RIQUEZA

por Ruiz Pereyra Faget


“La misión de los bancos es facilitar los negocios. Todo lo que facilita los negocios. facilita también la especulación. Los negocios y la especulación van, en muchos casos, tan íntimamente unidos, que resulta difícil decir dónde acaban los negocios y dónde empieza la especulación”(James W. Gilbart, The history and principles of banking”, London, 1834 – Citado por Marx en “El Capital”, T. III, Cap. XXV).

El título puede dar lugar a críticas porque en verdad, sin el crédito, imprescindible para la inversión y el consumo, no hay desarrollo económico. Sin embargo, hay un momento y la historia lo testifica, en que surge una contradicción entre ambos términos, es decir, entre las finanzas y la economía real. ¿En qué circunstancias surge esta contradicción?

El ciclo capitalista tiene dos fases –por lo tanto el crecimiento no es sostenible en el mediano plazo-, la primera es de auge hasta que llega el “recalentamiento” por la ocupación plena y el aumento de los salarios porque escasea la mano de obra; sigue el aumento de los precios porque los empresarios quieren recuperar el margen de ganancia que reduce el aumento de los salarios (David Ricardo explicó esta situación, en 1817). En este punto, y para frenar la carrera entre precios y salarios, los bancos centrales elevan la tasa de interés para contraer el crédito, el consumo se reduce arrastrando al comercio y a la producción, comenzando los despidos de trabajadores. Al quedar afectada la cadena producción-comercio y consumo- los bancos tienen problemas para cobrar sus créditos y mantener el movimiento de los depósitos que son los ahorros de los particulares y el capital de reserva de las empresas. Entonces, el Estado interviene para salvar a los bancos en dificultades, estatizando las carteras incobrables y convirtiendo a éstas en deuda pública, financiada con préstamos externos o emitiendo bonos del tesoro que, en ambos casos, pagan los contribuyentes. Esta es la fase recesiva del ciclo económico. Los bancos en facilitadores del crédito en la primera fase, se convierten en brutales cancerberos y expropiadores de la riqueza ajena, cuando productores-comerciantes y consumidores se han quedado sin dinero.

La crisis financiera y económica actual en los países capitalistas desarrollados, no es cíclica como la que hemos descripto. Es estructural por el desequilibrio creado durante un siglo entre la estructura financiera y la estructura productiva. El gigantismo del sector financiero tiene sus propias leyes que chocan con la ley fundamental de la producción que es la plusvalía generada por el trabajo obrtero en la esfera de la producción.

El dinero, como medio de circulación y de pago ya se conocía en la antigua Grecia y Roma y era una herramienta de los comerciantes.

El comercio del dinero –diferenciado del comercio de mercancías- comenzó en la Baja Edad Media, en las ciudades italianas, cuando se reabrió el comercio con Oriente, después de las Cruzadas, y el Descubrimiento de América, a finales del siglo XV. En este proceso, los mercaderes judíos fueron protagonistas fundamentales.

William Shakespeare, un fino observador de la historia, inmortalizó esta nueva categoría económica, que es un cambio económico cualitativo del capitalismo, en su obra “El Mercader de Venecia”, puesta en escena en el 1600. Allí aparecen representadas las dos esferas: Antonio es el comerciante de mercancías y Shylock, el comerciante de dinero. A los efectos de este artículo no me interesan los otros aspectos muy ricos de la obra sino destacar el poder del banquero y el conflicto que surge con el mercader, a raíz de los rumores de que éste ha perdido sus barcos y no podrá saldar su deuda.

El proceso de la producción y la venta de las mercancías, recorre un circuito en el tiempo hasta el retorno del dinero a su punto de partida. Durante ese período el crédito bancario cumple el papel de mediador. Con la acumulación capitalista y las rentas inmobiliarias, una parte del dinero se acumula en los bancos, convirtiendo a éstos en “cajeros”.

En la medida en que se intensifica la actividad comercial y productiva, se fortalece y se desarrolla la actividad bancaria, de acuerdo al principio de la división del trabajo. Los bancos estimulan el comercio ultramarino, descontando letras de cambio que son promesas de pago emitidas por el importador y que deberá pagar al llegar el embarque. En ese lapso el banco anticipa el dinero al exportador descontando un porcentaje del total y, mediante el endoso, el documento circula como medio de pago –sin necesidad de convertirse en dinero-alcanzando volúmenes enormes. Es un dinero escritural que no está sometido a la regla que establece una relación obligatoria con el oro. La letra de cambio, documento comercial, es la base del crédito y del billete de banco. No tiene pues, una base material. Si por alguna razón el oro se contrae –salida abrupta de oro- esa montaña de papeles puede, en gran parte, desaparecerr. Es imposible saber si responden a compras y ventas reales o a transaccionesficticias. Es dinero ficticio en su mayor parte y permite a los bancos formar y acumular un “capital ficticio” . “En las épocas en que el dinero es abundante y barato. sabemos que estas operaciones adquieren un volumen enorme” (pp. 43, 44). J. W. Bosanquet, (Karl Marx, “El Capital”,Tomo III, Cap. XXV).

Continúa Marx: “Conjuntamente con este comercio de dinero se desarrolla el otro aspecto del sistema de crédito: la administración del capital a interés o del capital–dinero, como una función especial de los banqueros. El prestar y tomar en préstamo dinero se convierte en un negocio especifico suyo. Aparece ahora como intermediario entre el verdadero prestamista y el prestatario de capital dinero. En términos generales, el negocio bancario consiste, desde este punto devista, en concentrar en sus manos, en grandes masas, el capital–dinero prestable, por donde en vez del prestamista individual es el banquero el que aparece como representante de todos los prestamistas de dinero frente a los capitalistas individuales y comerciales. Por otra parte, concentran a los prestatarios frente a todos los prestamistas, puesto que toman dinero a préstamo para todo el mundo comercial. Un banco representa, de una parte, la centralización del capital–dinero, de los prestamistas, y de otra parte la centralización delos prestatarios. Su ganancia consiste, en general, en recibir a préstamo a un tipo de interés más bajo del que concede a sus clientes”.

Los bancos disponen para prestar, en primer lugar, del fondo de reserva de los industriales y comerciantes a los que se agregan los depósitos de pequeños ahorristas que, juntos, forman una masa inmensa de dinero disponible para prestar.

La baratura del capital fomenta la especulación, hasta tal punto que el negocio bancario y la especulación se confunden.

El obtener anticipos se convierte en una fiebre y según Marx explica la gran crisis de Inglaterra de 1846.

Escribe al respecto: “A fines de 1842 empezó a ceder la presión que desde 1837 venía pesando casi ininterrumpidamente sobre la industria inglesa. En los dos años siguientes se acentuó todavía más la demanda de productos industriales ingleses por parte del extranjero: los años de 1845-46 señalan el apogeo de la prosperidad. En 1843, la guerra del opio abrió al comercio inglés el mercado de China. El nuevo mercado brindaba una nueva coyuntura para la expansión que se hallaba ya en pleno auge, sobre todo la de la industria algodonera”. “Jamás podríamos llegar a producir con exceso, teniendo 300 millones de hombres quevestir”, decía al autor de estas líneas, por aquellos días, un fabricante de Manchester. Pero todos los edificios fabriles de nueva planta, todas las máquinas de vapor y de hilado, todoslos telares, eran insuficientes para absorber la masa de plusvalía que afluía de Lancashire. Con la misma pasión con que se ampliaba la producción se acometió la construcción de nuevos ferrocarriles, y fue en este campo, a partir del verano de 1844, donde empezó a aplacarse el ansia de especulación de industriales y comerciantes. La gente suscribía todas las acciones que podía, es decir, suscribía acciones hasta donde llegaba el dinero para cubrir los primeros pagos a cuenta: ¡luego ya se vería! Al presentarse el vencimiento de los siguientes pagos –según el apartado 1059 de

Commercial Distress

, 1848-57, el capital invertido en ferrocarriles en los años de 1846-47 ascendía a unos 75 millones de libras esterlinas, se hacía necesario recurrir al crédito y quebrantar además los verdaderos negocios de la empresa. Por lo demás, estos negocios, en la mayoría de los casos, se hallaban ya de suyo recargados. Las ganancias, tentadoramente altas, habían arrastrado a la gente a operacionesmucho más extensas de lo que justificaban los recursos disponibles. Pero para eso existía el crédito, fácilmente asequible y además barato. El tipo de descuento bancario era bajo: en1844, de 1 3/4 a 2 3/4 %; en 1845, hasta octubre, menos del 3%, para subir luego, durante poco tiempo, hasta el 5% (febrero de 1846) y bajar de nuevo, en diciembre de 1846, hasta el 3 1/4. El Banco tenía en sus sótanos unas reservas oro de un volumen inaudito. Los valores bursátiles interiores alcanzaban limites jamás conocidos. ¿Cómo, pues, iba a desaprovecharse tan hermosa oportunidad de navegar a velas desplegadas? ¿Cómo no se iban a lanzar a los mercados extranjeros, hambrientos de productos ingleses, todas las mercancías que podían fabricarse? ¿Y por qué

el fabricante no se iba a embolsar la doble ganancia obtenida

,

de una parte, con la venta de los hilados y los tejidos en el Extremo Oriente y, de otra parte, con la venta en Inglaterra de las mercancías con que a su retorno venían cargados

los barcos? Se desarrolló así el sistema de las consignaciones masivas

de mercancías a la India y aChina mediante anticipos, que no tardó en convertirse en un sistema de consignaciones simplemente para conseguir anticipos, como, sistema que forzosamente habla de conducir al abarrotamiento en masa de los mercados y a la quiebra.

El crack

se produjo en 1846, a consecuencia de la mala cosecha de este año. Inglaterra y sobre todo Irlanda necesitaron importar enormes cantidades de víveres, especialmente trigo y patatas. A los países exportadores sólo era posible pagarles en una proporción muy pequeña en productos industriales; fue necesario exportar metales preciosos para atender a estos pagos; salieron así al extranjero 9 millones en oro, por lo menos. De esta suma, 71/2

millones salieron de las reservas del Banco de Inglaterra, con lo cual se asestó un duro golpe a su libertad de movimiento en el mercado de dinero; los demás bancos, cuyas reservas se hallan atesoradas en el Banco de Inglaterra y coinciden en realidad con las reservas de este banco, hubieron de restringir también sus concesiones de crédito; la corriente de los pagos, que hasta entonces fluía rápidamente y sin dificultades, empezó a paralizarse, primero aquí y allá y luego con carácter general”.

Las Bolsas de Valores

Una función similar cumplen las bolsas de valores. Así como los bancos crean capital ficticio por el mecanismo de compraventas de las letras de cambio, las bolsas lo logran con la compraventa de acciones de las empresas y bonos del tesoro de los gobiernos. Es el crédito, como anticipo de ganancias futuras en el sector económico real y, cuando se trata de bonos, confianza en el gobierno que los emite de que saldará la deuda en el momento de su vencimiento, lo que moviliza el dinero excedente acumulado. Como en la bolsa estos papeles se compran y se venden, de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda, la euforia por ganancias futuras, hace subir el valor de los papeles accionarios que se divorcian del valor real de su base material, la producción de mercancías.

Formas rudimentarias de bolsas de valores ya existían en Roma (formada por los Publicanos), pero su versión moderna habría surgido en Venecia, en la Baja Edad Media, incluyendo la circulación de bonos del gobierno, en busca de recursos para financiar las guerras.

Con la decadencia de las ciudades italianas en los albores de la Época Moderna y el traslado de la actividad comercial al Océano Atlántico, surge la Bolsa de Amsterdam, en 1602 a la que sigue el Banco, en 1609. Los negocios bursátiles y bancarios se extienden a Inglaterra, cuando, a consecuencia, de la “Revolución Gloriosa”, asume la corona inglesa, en 1689, el holandés Guillermo de Orange, dispuesto a dar un gran impulso al comercio y a la política colonial inglesa. En 1693, el nuevo monarca crea la Bolsa de Londres y el año siguiente, el Banco de Inglaterra.

La historia económica, en gran medida, es la historia de las hambrunas, de las guerras perdidas, de las revoluciones anticolonialistas y de las quiebras bancarias y bursátiles. En la época del capitalismo, como modo de producción dominante, su propia ley fundamental de desarrollo, conduce a la saturación de los mercados y a la cadena de insolvencia que afecta toda la cadena comercial, productiva y bancaria.

Las operaciones financieras en el mundo de hoy son altamente sofisticadas pero la globalización y la tecnología electrónica las han vuelto más sensibles a los vaivenes de la economía real y a los problemas políticos. A ello se suma la apertura de los países a los movimientos de capitales especulativos con divisas que son capaces de hundir una moneda como la libra esterlina, en 1992, y el ringgit de Malasia, en 1997.

La crisis actual ha sido generada porque el mercado de consumo de Estados Unidos, inundado por dólares a muy bajo costo, durante una década, llevó a la especulación en todos los terrenos, y a niveles que superó el umbral de solvencia de extensas capas sociales. La parálisis inmobiliaria provocó la parálisis de la industria de la construcción, que rápidamente se extendió a otras ramas. A ello se agregó la negativa de la clase alta de pagar, junto con los demás sectores sociales, la deuda del Estado cuyo primer objetivo fue salvar al sistema bancario. Quedó así en descubierto un déficit fiscal gigantesco que, por primera vez en la historia de Estados Unidos, puso en duda la capacidad del Estado de pagar la deuda. La crisis de Estados Unidos, en el 2008, arrastró a la banca europea coincidiendo, también, con el estallido de una gran bur buja inmobiliaria.

Los gobiernos

se endeudaron con el salvataje de los bancos, superando su monto varias veces el producto anual.

No es cierto que esta crisis en los países de capitalismo desarrollado, es diferente a la de 2008. Es su continuación porque en dos años no se recuperó el trabajo ni el consumo y, por lo tanto, es más profunda, porque ahora, en el 2011, los Estados no tienen los recursos de “ultima ratio” –monetarios y fiscales- que contaban en el 2008. Esto si nos atenemos a los intereses económicos y políticos que tiene el sistema. Estados Unidos y Europa siguen una política guerrerista en varias regiones del mundo. El presupuesto militar de Estados Unidos es de 700 mil millones (48% del total mundial) de dólares, una cifra colosal para “tiempos de paz”..Por su parte, el gasto militar de Europa es de 300 mil millones de dólares (20% del total mundial).

En torno a la estructura militar está el complejo industrial que la abastece y que se nutre de los recursos fiscales.

Las obligaciones anuales de Estados Unidos, por concepto de deuda, es de 285 mil millones de dólares, es decir, el 41% del gasto militar.

Pero es obvio que nadie – ni republicanos ni demócratas- le quieren poner “el cascabel al gato”.

Tienen razón los chinos cuando dicen que Estados Unidos debe asumir que ya no es la potencia hegemónica mundial y debe admitir que se están desarrollando en el mundo otras fuerzas de tal modo que la paz como premisa y la cooperación en la resolución de los problemas globales es la única opción que plantea la realidad de hoy y que aportará certidumbre al futuro de la humanidad.

Pero volvamos a nuestro tema, la especulación financiera que es el motor de la especulación en otras ramas de la producción.

La administración del capital bancario y de las divisas no puede estar en manos privadas y menos extranjeras. Las manipulaciones financieras son responsables de grandes catástrofes sociales, la que no ha escapado el Urubguay. Las regulaciones legales han fracasado porque la clase alta cubre sus operaciones delictuosas con diagnósticos y pronósticos falsos, como quedó demostrado en Estados Unidos con las famaosas calificadoras de riesgo. Se dirá que la administración estatal no está exenta de delitos pero hay una diferencia importante: existe el contralor político que es mucho más seguro que el propio contralor privado o de funcionarios estatales a su “servicio”.


martes, 26 de julio de 2011

BRETTON WOODS

por Ruiz Pereyra Faget

Entre el 1 y el 22 de julio de1944, se realizó en la localidad de este nombre, en las colinas boscosas de New Hampshire, la Conferencia Monetaria Internacional más importante del siglo XX.

La Segunda Guerra Mundial entraba en su fase final: las tropas aliadas habían abierto el segundo frente en Normandía, el Ejèrcito Rojo había liberado el territorio de la URSS y se acercaba a Varsovia, Sicilia era liberada y la aviación estadounidense intensificaba sus bombardeos en las islas del Pacífico ocupadas por los japoneses. El 20 de julio fracasó un atentado contra Hitler que mostró fracturas internas dentro de la Wehrmacht.

En la Conferencia participaron 44 países pero el debate, sobre el sistema monetario internacional que debía regir en la postguerra, se centró en dos proyectos antagónicos presentado uno por la delegación británica, encabezada por el economista John Maynard

Keynes, y el otro por la delegación de Estados Unidos, presidida por el jefe de Investigaciones del Departamento del Tesoro, Harry White.

El proyecto de Keynes tenía muy pocas posibilidades de fructificar porque el poder de la libra esterlina era cosa del pasado mientras que el dólar tenía detrás la enorme fortaleza de una economía que poseía la mitad del producto mundial y el 80% del stock de oro. La industria norteamericana, convertida en el “arsenal de la democracia”, había experimentado un crecimiento gigantesco, mientras la británica había sido devastada por los bombardeos. Alemania, Japón y la Francia ocupada eran naciones enemigas. La “Francia Libre”, presidida por el General De Gaulle, con sede en Londres, estuvo representada a título de “observadora”, por Pierre Mendès-France.

El objetivo del plan de Keynes era evitar que un país poderoso económicamente como Estados Unidos, se convirtiera en un acreedor rodeado de países deudores por el desbalance de su comercio exterior. Representaba a un gobierno con integración bipartidista pero presidido por un primer ministro conservador, -Winston Churchill- defensor tenaz del Imperio Británico cuya desintegración en la postguerra era inevitable.

Para Keynes ese riesgo (la hegemonía financiera norteamericana) podía evitarse si existiese un organismo internacional, con poder emisor de moneda y capacidad para controlar tanto los déficits como los superávits comerciales. La institución que propuso con esas competencias, fue la “International Clearing Union” (Cámara Internacional de Compensación). Las transacciones comerciales serían medidas en una nueva moneda, el “bancor”. Cada país tendría en este “Clearing” una cuenta en bancor de su movimiento comercial y tanto los superávits como los déficits serían gravados por un impuesto. Este gravamen llevaría a los países con déficit a estimular la producción y a los países con superávit a gastar más de tal modo que el sistema general llegara al equilibrio. El valor de la nueva moneda estaba referido a los precios de 30 productos básicos, incluyendo el oro. Keynes se oponía al patrón oro, como única base, considerando a este metal como una “reliquia bárbara” que, en tiempos de recesión, al contraer la circulación monetaria, `pr si salida para los pagos, profundizaba la crisis.

Estados Unidos, con el poder que tenía su economía, no podía aceptar este proyecto e impuso el suyo: el dólar como divisa universal, comprometiéndose a cambiar su papel por oro, a un tipo de cambio fijo de 35 dólares la onza troy, si los gobiernos en algún momento, lo deseaban. Y para evitar que los déficits frenaran el flujo comercial, propuso la creación de un fondo monetario que otorgaría “prestamos de estabilización”, a los países que lo necesitaran. Así nació el Fondo Monetario Internacional al que se agregó el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento.

El nuevo papel asignado al dólar, le dio un enorme poder a Estados Unidos para desarrollar su política imperialista: la creación de la OTAN y de bases militares en todo el mundo; las guerras coloniales como la de Vietnam; la compra de las industrias fundamentales en Alemania y Japón; la intensificación de la penetración de sus monopolios en América Latina.

La anécdota trágica de este acontecimiento es que el autor del sistema monetario –Harry Dexter White- que le dio tal poder al imperialismo norteamericano, fue acusado por el FBI y la Comisión Mc Carthy, en 1948, de ser un agente de la Unión Soviética. En ese momento, White era Director del Fondo Monetario Internacional, designado por el Presidente Truman, y el impacto de la acusación le provocó un ataque cardíaco que terminó con su vida, cuando regresaba a su domicilio después de comparecer en una audiencia de la Comisión de Actividades Antinacionales del Congreso, que presidía el mencionado senador de Wisconsin.

Pero el gasto exacerbado de Estados Unidos no podía durar eternamente. La distancia entre la abundancia de billetes verdes que circulaban en todo el mundo y el oro que debía respaldarlos cada vez era más grande. Pronto los especuladores con activos financieros advirtieron los hechos, surgiendo un mercado negro con un precio del oro superior al oficial.

En 1958, la Unión Europea de Pagos estableció la convertibilidad de sus monedas en otras no europeas para las transacciones realizadas en sus cuentas corrientes. Era un éxito del Sistema de Bretton Woods, pero solo en apariencia, pues aparecían signos inquietantes: ese mismo año, el superávit de la balanza de cuenta corriente de Estados Unidos, se deterioró dramáticamente, instalándose por primera vez el déficit, tendencia que se acentuará en los años siguientes.

En noviembre de 1960 las elecciones presidenciales llevaron a la Casa Blanca, al candidato del Partido Demócrata, John F. Kennedy que sucedería a ocho años de gobierno republicano. La campaña electoral estuvo dominada por la crisis del oro que, en el mercado negro pasó la barrera de los 40 dólares mientras el déficit de la balanza de cuenta de EE.UU. corriente, se ensanchaba. La política interna y externa del nuevo presidente era aumentar el gasto público en todas las áreas. Para instrumentarlo se rodeó de un calificado equipo de economistas neokeynesianos, presidido por John Kenneth Galbraith.

La crisis fue conjurada, momentáneamente, mediante la creación de l “Pool del oro”, integrado por diez países, en 1961. No obstante, el gobierno francés veía con desconfianza las políticas de Kennedy así como el intento de los monopolios norteamericanos de controlar la naciente industria informática francesa y europea.

El gran campanazo contra esta “piratería monetaria” lo dio, precisamente, el Presidente galo, Charles De Gaulle, en su famosa conferencia de prensa del 4 de febrero de 1965.

El mandatario francés dijo: “El hecho de que muchos Estados hayan aceptado dólares, con valor equivalente al oro, permitió a Estados Unidos financiar con su moneda el déficit de su balanza de pagos y a endeudarse gratuitamente con otros países. En efecto, pagan sus deudas con dólares que emiten en lugar de pagar con oro, cuyo valor es real y del que no pueden desprenderse sin riesgos y sin sacrificio. Este privilegio unilateral que tiene Estados Unidos ha contribuido a difundir la idea de que el dólar es una moneda internacional imparcial, cuando en verdad es un instrumento de crédito de un Estado”. “Evidentemente, esta situación tiene otras consecuencias. Mientras Estados Unidos queda exonerado de seguir las reglas rigurosas que antes regulaban los balances negativos de la balanza de pagos, las otras naciones deben cumplirlas estrictamente. De esta manera, Estados Unidos puede exportar dólares, es decir inflación, bajo forma de capitales a préstamo a Estados o a particulares fuera de sus fronteras. Como el aumento de la circulación fiduciaria, colocada dentro de sus fronteras, a Estados Unidos le rinde menos, aparece la propensión creciente de invertir en el extranjero. En consecuencia, para algunos países, ello representa la expropiación de algunas de sus empresas”.

Seguidamente, el General hzo un llamado a los países cuyos bancos centrales tenían abultadas reservas en dólares a cambiarlas por oro porque iba a llegar un momento en que Estados Unidos no podría mantener su conversión fija de 35 dólares la onza de oro y tendría que devaluar, hecho que ocurrió el 15 de agosto de 1971, cuando el Presidente Nixon decretó la flotación del dólar y se disparó el precio del oro y el estancamiento con inflación (“Stagflation”) en el mundo con el meteórico aumento de los precios del petróleo (década de los 70’).

Al comentar los dichos de De Gaulle en la conferencia de prensa referida, la revista “Time”, en su edición de 11 de febrero de 1965, expresó que “nunca en el pasado un país amigo de Estados Unidos había lanzado contra él un ataque tan duro”, aunque no rebatió los argumentos del gobernante francés.

Sin embargo, en el campo académico, se reavivó la polémica entre partidarios y adversarios del patrón oro. Entre los primeros, adquirió notoriedad la posición del economista Jacques Rueff, asesor del General De Gaulle.

En el libro “La época de la inflación” (1963), en el capítulo VI que titulo “El pecado monetario de Occidente”, Rueff expresa lo siguiente: “Durante largos períodos, a pesar de la libertad de los comportamientos individuales, los precios se han mantenido estables y equilibrados los mercados y las balanzas de pago”.

“Para medir la improbabilidad del equilibrio de la balanza de pagos basta imaginar el número y la diversidad de las decisiones que contribuyen a formarla. Si estas decisiones son libres, en la medida en que lo son en nuestro país desde que no existen contingentes de importación, el equilibrio no puede ser un producto del azar. Si existe, es que un mecanismo apropiado trata de establecerlo”.

“Este mecanismo puede tomar diversas formas, según se encuentre en régimen de moneda inconvertible de cambios oscilantes o en el de moneda convertible de cambios estables. Este último caso era el de las monedas metálicas, bajo la forma que tenían antes de la última guerra, es decir, monedas libremente convertibles en lingotes de oro con arreglo a tasas ya fijadas. En este sistema, el equilibrio de la balanza de pagos estaba asegurado directamente por efecto de las transferencias de capacidad adquisitiva a que daba lugar todo desequilibrio de los compromisos exteriores. Cuando la balanza estaba en déficit, la compra del oro o de las divisas necesarias para saldar el pasivo provocaba, en la proporción adecuada, reabsorción de la capacidad adquisitiva en el país deudor. La capacidad adquisitiva global, o sea el volumen de las rentas, se hacía inferior al valor global de la producción, lo cual liberaba para la exportación las riquezas aptas para restablecer el equilibrio de las balanzas de pagos, y provocaba, eventualmente, los movimientos de precios que permitían exportarlas”.

Rueff se refiere luego a la sustitución del patrón oro por el cambio de divisas por oro –“gold exchange standard”, que fuera adoptado por algunos países después de la Primera Guerra Mundial y después de la segunda conflagración en Bretton Woods”, en beneficio exclusivo del dólar: “De esta forma, el gold-exchange-standard ha realizado la gran revolución de proporcionar a los países provistos de una moneda prestigiada internacionalmente el secreto maravilloso del déficit sin lamentaciones, que permite dar sin tomar, prestar sin tomar prestado y comprar sin pagar”.

“El descubrimiento de ese secreto ha modificado profundamente la psicología de los pueblos al atenuar o suprimir en esos países las consecuencias internas que el patrón oro ligaba al déficit de las balanzas de pago”.

Pero la eliminación del patrón oro acarrea tres consecuencias: A) Elimina la pérdida de poder adquisitivo del país deficitario, pues éste debe ser saldado con salida de metal; por el contrario con el nuevo régimen el volumen global de la capacidad adquisitiva no resulta afectado, pero la expansión del crédito provoca inflación que reduce la capacidad adquisitiva interna del país deudor; B) “En el régimen de gold-exchange-standard todo déficit de la balanza de pagos de un país cuya moneda es devuelta, por los Bancos de emisión que la reciben, a su punto de partida (Estados Unidos y, en el interior de la zona de la libra esterlina, Inglaterra) produce una verdadera duplicación de las bases del crédito en el mundo, con la reserva, naturalmente, de las variaciones concomitantes que se puedan producir en los demás conceptos del balance del Banco receptor” (…) “Los movimientos de capitales norteamericanos hacia Alemania y Francia de los años 1958, 1959 y 1960 han provocado de la misma manera un aumento excepcional de las disponibilidades, causa de unas alzas anormales de las cotizaciones en los mercados financieros, de la falta de mano de obra y de una fuerte tendencia a la subida de precios”. “En los períodos de movimientos de capitales de los países de moneda clave hacia los de moneda no privilegiada, la coyuntura puede ser expansionista en éstos sin dejar de serlo en los otros. Los primeros arrastran a los segundos—en los que nada tiende a frenar el boom— y el conjunto de países afectados por el gold-exchange-standard se encuentra impulsado, mientras duran las migraciones de capitales, por una potente ola de expansión, económica o bolsística, de tendencia inflacionista”. C) “Pero la consecuencia más grave del gold-exchange-standard está en el carácter engañoso de la estructura de crédito que engendra”. “En el mensaje antes citado (enero de 1961), el presidente Kennedy ha indicado que a fines de 1960 los diecisiete mil quinientos millones de dólares que constituían la reserva de oro de los Estados Unidos eran la garantía, por una parte, de los veinte millones de dólares de los depósitos extranjeros a corto plazo o a la vista, y por otra, de los once mil quinientos millones de la circulación monetaria interna”. “El análisis precedente no pone en duda el valor del dólar. Sin embargo, obliga a reconocer que la aplicación del gold-exchange-standard en los momentos de grandes movimientos de capitales ha establecido una doble hipoteca sobre una fracción importante de las existencias de oro de los Estados Unidos. Si los extranjeros poseedores de importantes cantidades en dólares pidiesen el pago en oro de una parte importante de sus créditos, podrían provocar un auténtico hundimiento del edilicio del crédito de los Estados Unidos”.

En una posición opuesta a Rueff, estaba el economista belga-estadounidense, Robert Triffin (“El oro y la crisis del dólar”, 1960) que defendió los déficits de la balanza de pago norteamericana como una forma de mantener la liquidez mundial de dinero de reserva (dólares) pero, sin embargo, señaló en un informe al Congreso, a comienzos de los 60 que esta política tenía un lado negativo, lo que planteaba un “dilema” que era necesario resolver: el aumento del déficit de la balanza de pagos de Estados Unidos llevaría a una debilidad progresiva del dólar y, en consecuencia, a la pérdida de confianza en esta moneda como activo de reserva de los bancos centrales.

El plan de Triffrin para resolver esta contradicción, consistía en crear un tipo de liquidez pero bajo control internacional y no nacional. En una ptimera etapa, Estados Unidos transfería sus balances de cuenta corriente al Fondo Monetario Internacional, que los registraba en una cuenta a favor de EE.UU. Luego era necesaria una reforma de la Carta del FMI que sustituyera las cuotas de cada país por depósitos de sus reservas de los cuales una parte sería convertida en oro. La reforma debía conferirle al FMI las mismas competencias que tenía el Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos, de emitir moneda.

El núcleo de la argumentación de Triffin, como la de Keynes, es que el sistema monetario internacional debía ser regulado por un organismo internacional. Era la garantía de estabilidad, según el economista belga, de que la emisión de billetes fuera el equivalente del intercambio mundial de mercancías.

El dilema y la solución a éste, propuesta por Triffin, ha adquirido actualidad en la presente crisis monetaria, con la posición adoptada por los países del BRIC -Brasil, Rusia, India y China- y particularmente, de este último país.

El 23 de marzo de 2009, el Presidente del Banco Popular de China (Banco Central),

Zhou Xiaochuan,, publicó en el sitio web del Bamco. un estenso artículo en el que expresaba que Keynes fue un “visionario” y que debía instaurarse una moneda global para resolver el “dilema de Triffin”. Zhou propuso utilizar, con ese fin, los Derechos Especiales de Giro (DEG), que ahora son empleados por el FMI como moneda de cuenta, pero “pegado” a una canasta de monedas, integrada por el euro, la libra esterlina, el yen japonés y el dólar. La nueva moneda también debería ser adoptada para regir las transacciones internacionales de las empresas comerciales y financieras privadas.

De inmediato, el Presidente Obama en un discurso radiotelevisado, rechazó la propuesta de Zhou expresando que las dificultades de Estados Unidos son coyunturales y que en el largo plazo el dólar es una moneda fuerte porque la economía de Estados Unidos es la más grande del mundo. En términos similares se pronunciaron el Secretario del Tesoro, Timothy Geitner, y el Presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.

Los expertos norteamericanos están convencidos que la propuesta del Presidente del Banco Central de China –que no ha sido refrendada por el Presidente Hu Jintao ni por el Primer Ministro, Wen Jiabao- forma parte de una agresiva campaña para modificar la integración del Directorio del Fondo Monetario Internacional ya que un cambio abrupto de moneda de reserva, afectaría los voluminosos activos financieros de Estados Unidos –cerca de un billón de dólares solo en bonos del tesoro-, y revaluaría el yuan, reduciendo la competitividad de sus exportaciones en un momento de crisis mundial.

miércoles, 22 de junio de 2011

PERÚ: EL PLAN "B" DE LA MAFIA

Por GUSTAVO ESPINOZA M. (*)

Culminado el proceso electoral el pasado 5 de junio y confirmada la derrota electoral de Keiko, la Mafia puso en marcha su Plan B para liberar a Alberto Fujimori, condenado a 25 años de prisión por violación a los derechos humanos, robo, apropiación ilícita y otros crímenes.

La elección era, ciertamente, el Plan A para los áulicos del reo en cárcel, pero se ahogó por el rechazo masivo de la población peruana que terminó ungiendo como Presidente electo del Perú para el periodo 2011-2016 a Ollanta Humala Tasso, el vocero de Gana Perú y figura representativa de los segmentos progresistas y avanzados de la vida nacional.

Abrumados por el hecho, los fujimoristas recurrieron a las trapacerías médicas y proclamaron que su líder debía ser liberado por “razones humanitarias”.

Olvidaron que Fujimori no tuvo “razones humanitarias” para proteger la vida de los estudiantes de La Cantuta, el niño de Barrios Altos y sus padres y hermanos. Tampoco para garantizar el respeto a las 300 mil mujeres esterilizadas contra su voluntad y por la fuerza, apenas por ser pobres e indígenas. Menos, para extender la mano a las víctimas de las matanzas sucesivas en el interior del país, bajo el pretexto de “combatir la subversión”

Las “razones humanitarias” brillaron por su ausencia en todas las circunstancias de su función gubernativa a lo largo de diez años. Y en lugar de ellas se impuso la ley de la selva para los humildes y el Paraíso Terrenal para los poderosos.

Pero como nadie sabe cuántas vueltas da la tuerca, ahora sí asomaron para cobijar al “chinito de la yuca” que –luego del flash electoral del domingo pasado- se sintió desolado y al borde de la muerte y se hizo trasladar de “emergencia” al hospital de enfermedades Neoplásicas donde es atendido desde hace varios meses por una lesión en la lengua que algunos adjudican al uso que le dio, justificando sin rubor sus crímenes y mintiendo con descaro a la población.

Para justificar su pedido, organizó una presentación suya en la TV, destinada a suscitar lástima, donde se le ve enflaquecido y avejentado y arguyó una rápida pérdida de peso que estimó en 14 kilos.

Los médicos legistas encargados de estudiar el caso, desestimaron el recurso. Para ellos la lesión sublingual no ha avanzado, y tampoco el paciente tiene cáncer. Su estado de salud requiere evaluaciones, pero está muy lejos de registrar un estado “terminal”. Puede, entonces, perfectamente, continuar su detención en el centro penal en el que está actualmente recluido.

Claro que eso de hablar de un “centro penal” y de una “reclusión”, es más bien un exceso.

El fundo Barbadillo, al que ya fue reenviado la noche del martes, no es un “centro penal”, precisamente. Es más bien un centro recreacional de las Fuerzas Policiales que cuenta con numerosas comodidades.

En la zona en la que se ubica su “celda”, Fujimori tiene un dormitorio, una sala y un comedor, un recibidor, cocina y baño; y cuenta, además, con todos los medios electrónicos a su servicio, desde celulares hasta Internet. Recientemente, desde allí dirigió una buena parte de la campaña electoral de su hija y envió correos a distintos medios de comunicación para ese efecto. También cuenta con medico de cabecera, enfermeras y masajistas, que le alegran la vida.

Por lo demás, Fujimori recibió, sin límite alguno a centenares de visitantes desde un inicio y no solo abogados de su causa. Fueron a verlo e intercambiar impresiones con él, parlamentarios y ex parlamentarios, funcionarios de Estado de ayer y de hoy, jefes militares, dirigentes vecinales y pobladores, líderes de su conglomerado político y empresarios. En “estrictu sensu”, Fujimori nunca estuvo solo y vivió rodeado y protegido por su propia seguridad y con todos los privilegios de un “invitado ilustre”.

Y el Fundo Barbadillo es tan extenso que bajo su primer gobierno García lo utilizó para mantener retenidos a más de 600 estudiantes de las universidades de San Marcos, Ingeniería y La Cantuta, cuando resolvió ocupar los centros académicos de instrucción superior.

En el plano personal, me consta eso, porque en ese entonces, en mi condición de Parlamentario de Izquierda Unida, me di maña para introducirme allí y hacer masivas asambleas clandestinas con los detenidos llevándoles la solidaridad de nuestro movimiento, hasta que luego de tres ocasiones fui bloqueado.

Curiosamente, en ese entonces también visitó el lugar Alberto Fujimori, entonces Presidente de la Asamblea Nacional de Rectores. Recuerdo que al salir de allí, quizá para “tranquilizar” a los familiares de los jóvenes, aseguró que ellos no estaban realmente detenidos sino más bien ubicados en un centro recreacional “de primera”, que les resultaba grato y cómodo.

Sin duda no adivinó que esa sería su suerte veinte años después, cuando arribó extraditado de Santiago de Chile y el Perú era gobernado por Alejandro Toledo.

Luego del informe médico categórico en la materia y que echó por tierra el “plan B”, los voceros de la Mafia han optado por demandar la libertad del reo argumentado que éste, “está deprimido”.

Esa “depresión” es la que lo ha conducido a no ingerir alimentos y bajar de peso, disminuyendo, también las reservas de su organismo. Y esta situación se le hizo más precisa cuando recibió los informes electorales que confirmaban la derrota de su hija.

Ahora esa “depresión” parece ser la causal que arguye la mafia para demandar su libertad.

Si este u otro gobierno llegara a la conclusión que el desánimo y la depresión son causal para la liberación adelantada de un reo, ¿cuántos presos podrían acogerse a ese derecho? Probablemente ninguno, porque en esa eventualidad, la Mafia diría que el indulto se debió a su condición de “ex Presidente”.

Mientras esto ocurre, dos fenómenos acontecen en el Perú. El gobierno de García afina su “despedida” aprobando leyes de protección a los funcionarios involucrados en delitos económicos contra el Estado, agrava la crisis del sur altiplánico disponiendo la captura de los líderes de la protesta social, y se dispone a construir una gigantesca imagen del Cristo del Corcovado en la cumbre del Morro Solar en Lima. El ingenio popular ya ha precisado que no se trata del “Cristo del Corcovado” sino del Cristo del Gordo Vago, o que, en su defecto, se le puede bautizar como “el Cristo de lo robado”.

No hay sentimientos anticatólicos en los que se oponen al Cristo, sino simplemente un rechazo al estruendoso ridículo del mandatario, aprisionado por un ego colosal -como ya se dijo- y dispuesto a cualquier cosa por salvarse de las investigaciones y requerimientos penales en el nuevo gobierno.

Ollanta Humala, por su parte, retornó de su gira por el centro y sur del continente y luego de sostener fructíferas entrevistas con los mandatarios de diversos países. Esta gira, entre otras virtudes, tendrá por cierto la de situar el proceso peruano que se inicia en el marco de la lucha de pueblos y países de América Latina por la defensa de sus recursos, y contra el subdesarrollo y la dependencia.

Si la depresión es la enfermedad post electoral de la mafia, el entusiasmo es el “leit motiv” de la población peruana.

(*) Del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera. Lima - Perú

lunes, 7 de diciembre de 2009

EVOLUCIÓN DE LAS FUERZAS MUNDALES - ESQUEMA EXPOSITIVO

1. SIGLO XIX – HEGEMONÍA DEL IMPERIALISMO BRITÁNICO.

· Guerra contra Napoleón 1804-1815;
· Independencia de América Latina (1810-1824); Doctrina Canning, Doctrina Monroe (1823);
· Desarrollo desigual del capitalismo;
· Colonialismo en 3 Continentes;
· Guerra Civil en Estados Unidos (1861-1865).
· Las luchas sociales en Francia. Socialismo, Anarquismo y Marxismo.
· La Unidad Alemana. Proclamación del Imperio (1870),

2. SIGLO XX – LAS GUERRAS INTERIMPERIALISTAS Y LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE. DESPLAZAMIENTO DEL PODER HACIA ESTADOS UNIDOS. (1914-1991)

· Guerra Mundial interimperialista. 1914-1918.
· El Fascismo: la Guerra Civil en España.
· La Segunda Guerra Mundial. Democracia contra fascismo. Consolidación de la Revolución de Octubre.
· Hegemonía imperialista de Estados Unidos. La Guerra Fría.
· Estructura de fuerzas bipolar, socialmente antagónicas.
· Las guerras de liberación nacional
· Ruptura del bloque socialista: China.
· La Revolución Cubana.

3. 1991-2001 – HEGEMONÍA DEL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO.

· Desintegración del Campo Socialista y la URSS.
· Doctrina del Nuevo Orden Mundial o “Sueño Americano”.
· Expansión de la OTAN hacia el Este.
· Doctrina del “Choque de Civilizaciones”. Huntigton.
· Potencias emergentes: China e India;
· Resurgimiento del Estado Ruso.
· Victoria de Hugo Chávez en Venezuela. Inicio de la Revolución Bolivariana.
· Los atentados a las Torres Gemelas del 22 de Setiembre del 2001.
· Doctrina de la Guerra Preventiva contra los “Estados terroristas”.
· La guerra por el control de los recursos petroleros del Medio Oriente.

4. DIFICULTADES DEL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO PARA CONSERVAR LA HEGEMONÍA – 2001 HASTA EL PRESENTE.

· Atascamiento en Iraq y Afganistán. Derrocamiento de la dictadura títere de Paquistán (Musharraf).
· Conformación de un eje euroasiático estratégico China-Rusia.
· Derrota del ALCA en Mar del Plata;
· Los nuevos gobiernos antiimperialistas en A. Latina. El Proyecto Bolivariano.
· La crisis económica mundial y el debilitamiento del imperialismo norteamericano.

6. HACIA UNA ESTRUCTURA MULTIPOLAR CON INCLINACIÓN HACIA ORIENTE (CHINA).

· Nueva estructura política que recoja el equilibrio de fuerzas; Ingreso al Consejo de Seguridad de India, Brasil y Sudáfrica.
· Nuevo Orden Económico. Moneda independiente.
· Integración Latinoamericana. Rescate nacional de los recursos naturales. Control del Estado de las Áreas Estratégicas económicas y sociales.